El título se refiere a una canción de juventud de mi madre, chulísima por cierto, y así, cantando esta canción, la recibimos en su fiesta sorpresa el día que cumplía 60 años. La tarjeta de felicitación la hicimos con muchas tarjetitas dentro porque la idea era que todos los invitados tuvieran un huequito donde escribir. La fiesta estuvo genial, inolvidable.